Febrero 8 de 2020, Denia

Mi inmensa suerte fue la posibilidad de ver el mar, de oler mar, de sentir mar, a diario.

Sin duda, nada es más natural hoy día que ver a las gentes trabajar de la mañana a la noche y en seguida elegir, entre el café, el juego y la charla, el modo de perder el tiempo que les queda por vivir. Pero hay ciudades y países donde las gentes tienen, de cuando en cuando, la sospecha de que existe otra cosa…

Albert Camus, La peste.

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Que bello, 5/2020